domingo, 28 de octubre de 2012

Tu mirada

 Tu mirada tan profunda
Hace que me sienta amada,
Quisiera permanecer en ella por siempre,
Y te diré que, hasta del día tengo celos
Celos de tu mirada posada en un amanecer.
Y cuando me veo en tus amorosos ojos,
Quisiera decirte cuantas cosas me hace sentir tu mirar,
Pero me quedo muda,
Al encanto de tu mirada cada vez que la posas en mi.


Y cuando a veces, desvías por un instante
Tu mirada de mi mirar,
Hace que mi corazón se haga
Una y mil preguntas a la vez,
Que pasará? en que pensará?
Y sabes? no lo se y a veces quisiera saberlo
Y otras prefiero ignorar.

Quiero gritarle a tu mirada
Con un solo mirar
No desvíes nunca tu mirar de mi.

En un suplicio callado
En un suplicio de amor
Que tu mirar en mi mirar
Quede grabado así por siempre y ser nuestro mirar

domingo, 21 de octubre de 2012

Si solo tuviera un segundo

Si solo te tuviera un segundo,
Te miraría fijamente a los ojos,
No te diría nada.
Si solo te tuviera un segundo,
Te abrazaría fuerte, muy fuerte
No te diría nada.

Si solo te tuviera un segundo,
Me acercaría a tus labios,
Para sentir tu respirar,
No te diría nada.

Si solo te tuviera un segundo,
Me postraría en tu pecho
Para oír tu palpitar,
No te diría nada.


Si solo te tuviera un segundo,
Soltaría una lágrima, no se de que
Ni porqué, solo la soltaría,
No te diría nada.

Si solo te tuviera un segundo,
Sería una eternidad,
Porque algún día no te tendré más
No te diría nada.

No te diría nada,
Porque las palabras sobran.

No te diría nada,
Porque la palabra Amor
no es solo una palabra que decir.

No te diría nada
Porque Dios no dice nada,
solo actúa en el ya,
en el segundo del tiempo.

No te diría nada
Porque ese segundo de silencio
Lo diría todo.

Te aseguro



Te puedo asegurar que gané pero que también perdí, aseguro que herí y que sané, que corrí y que caí, que rocé y que besé, te aseguro que en mi vida hubo: Suspiros pasajeros de desengaños y lágrimas que llevaban tu nombre tatuado, risas inocentes, como encuentros planeados.
Te puedo asegurar que llegué y me perdí y al perderme me encontré y al encontrarme te encontré.
Te aseguro que llovió, en momentos vuelve y llueve y al llover, mis ojos se disfrazan junto a la lluvia y procrean un bailable movimiento confundido con vals, que me transporta a mi locura.

Pero te aseguro que al aclarar, mis ojos dispuestos me encuentran para buscarte en el más íntimo lugar.
Porque te aseguro que es que te amo como no amé a la luna, pero más te amo como jamás ame al sol. Pero podré asegurar que mi amor es sagrado, puro, indestructible e incontrolable…

Te aseguro pautar el espacio que nos rodea y siempre asentir con mi cabeza, en los momentos que me preguntes el significado de este poema.

Y luego de leerlo me preguntaste... ¿Me amas? solo te miré a tus ojos y asentí con mi cabeza... Te lo aseguro

Nadie te arrancara de mi



Nadie te arrancará de mis pensamientos; El sol dejará de sonreírle, a una tarde de ardiente verano. Las flores dejaran de brotar en primavera y no darán su acostumbrado perfume, en los jardines y en los campos.

Tal vez el océano pierda su azul verdor, al observarlo a la distancia, pero yo jamás te sacaré de mis pensamientos. Y te pasearás triunfante en mi memoria. Nada hará cambiar mi forma de amarte.

Quizá nunca toques mis manos, ni acaricies mis cabellos en una noche, que invite a una intimidad delirante, más mi alma travesara fronteras, y estará allí junto a ti para amarte.
Te amaré hasta el amanecer, hasta dejarte extenuada, llena de mi amor, de mis caricias y mis besos y lloraré de emoción al sentirte solamente mía.

Permaneceré siempre a tu lado.

Estaré en tus noches tristes, en el susurro del viento por las tardes, cuando creas que la noche ha llegado y todo sea oscuro par ti, estaré en una estrella, alumbrando tu destino para que puedas seguir tu camino.

Clamaré a Dios para que seas feliz, aunque no sea a mi lado y cuando al final hayas encontrado con quien compartir tu vida, me retiraré en forma silenciosa.

Y cuando de vez en cuando quieras recordarme, me encontrarás en el rocío suave de una rosa, o en una gota de lluvia en una tarde cualquiera, o tal vez en la sonrisa de una pareja de enamorados.

lunes, 1 de octubre de 2012

¿Cúando será ese día?

Cuántas veces...
por mi mente has pasado
al refrescar mis sentimientos,
en el cariño que ya es tuyo.
Cuántas veces...
he deseado tocarte,
sentir la suavidad de tu piel
al deslizarse entre mis dedos.

Cuántas veces...
he soñado regalarte mi sonrisa
al tomar la tuya con mis labios,
en ese beso
que siempre he anhelado, tanto darte.

Cuántas veces...
he imaginado abrazarnos,

fundirnos en él para siempre juntos,
para no separarnos jamás.



Cuántas veces...
he querido al abrir los ojos,
encontrarte acostada a mi lado
y contemplarte desde los pies
hasta el mirar de tu querer.

Cuántas veces...
he deseado mirarte a los ojos,
hasta que tus mismas niñas
estén llenas de amor por mí.

¡Cuántas lágrimas!...
nunca has visto en mis mejillas
escurrirse lentamente
al caerse al vacío,
y perderse en el olvido.

¿Hasta cuándo, podremos estar juntos?...
¿Hasta cuándo, ese día nos llegará?...

Renuncio a tu amor

Jamás sabrás que te quise,
guardare este Amor dentro de mí,
sin que nadie logre adivinar el por qué
de mi dolor y sufrimiento.

Y, si algún día por causa del destino
se vuelven a cruzar nuestras miradas;
no tengas pena, que para entonces
habré renunciado a ti.

Si, habré renunciado a contemplar
la luz de tus ojos en una noche de estrellas,
a sentir el calor de tus manos
caminando hacia el cielo,
a decirte al oído muy quedo…
¡Cuánto te quiero! y a sellar nuestro amor
con el beso inocente de dos almas gemelas.

Pero bien:
Ayer mis brazos esperaron por ti
hoy renuncie a tu recuerdo,
mañana… a lo mejor te digan que
espere tu regreso; pero yo, ya no
estaré, me habré ido a un mundo sin
tiempo, donde ya no se espera, ya no
se recuerda, ya no se renuncia… ya
no se regresa, ya no viviré por ti…

Ya no moriré por ti.