domingo, 24 de junio de 2012

Te regalo entre besos la luna
te regalo mi vida y el sol
De tu cuerpo yo siento el calor
Que aquí en mi cuerpo me hace
Arder el Corazón.
Te regalo, mis sueños
te regalo, mi amor
y con cada beso tuyo
renacerá una flor.
Te regalo mis ojos
te regalo mi ser
y con la sonrisa tierna
que tienes mujer
dame la vida
hazme crecer.

                



Los poemas de amor son perfectos para enviar a esa persona de la cual estás enamorado o enamorada, hay poemas de amor para tu pareja, o incluso para aquella personita especial que trae tu mente loca y que no sabe nada de ti, a veces lo mejor son los poemas cortos de amor ya que con pocas palabras podemos expresar bastante.

En las sombras del placer
mi alma se encuentra hoy
y es que no es mucho lo que doy
por este amor, por tu querer
pero así, te voy a tener
entre mis besos sombríos
y voy a sentir los latidos
de tu corazón que es muy mío.


hoy a igual que ayer
solo pienso en ti mujer
y hoy al igual que ayer
será tu amor mi quiere.

El mañana es en el amanecer
y el presente en el hoy
y todos los besos que te doy
me hacen sentir, me hacen crecer.


sábado, 9 de junio de 2012

Los poemas de amor cortos

Los poemas son lo más lindo que existe es lo que sale de nosotros para expresar cariño o aprecio a ese ser especial al que deseamos, podemos expresar también no solo cariño sino odio, pasión, interés o simplemente amistad.


Los poemas cortos son fáciles de entender y podemos escribir alguna pequeña nota con este, para adjuntarlo a una carta o tarjeta de amor , los poemas de amor cortos son excelentes por lo flexibles que son y lo fácil de recordar. Aca va uno de ellos :
 
En la arena puse mi nombre,
después lo borré.
Para que nadie supiera,
que de ti me enamoré.

Escribí tu nombre en la arena y el agua lo borró.
Escribí tu nombre en un árbol y el tiempo se lo llevó.
 Escribí tu nombre en mi corazón y nadie me lo quitó.


domingo, 3 de junio de 2012

Cuando nuestra vida
se pierda en el ocaso
y mi pelo se cubra
de plateadas estrellas
como árboles viejos,
he de tomar tu mano
ajada por el tiempo
y volverán los sueños
que nunca murieron.

Cuando seamos viejos

no temeremos al olvido,
pues estará con nosotros
en los días que resten
los colores de este amor
que aún son intensos.

Cuando se apague la vida

veré el fruto de los hijos
que me diste, aquellos nietos
para prolongar en ellos
la alegría de los nuestros.

Cuando el otoño nos diga

que nuestras hojas cayeron,
seguiremos siendo amantes
no con la pasión primera
y en el tiempo quedará
el recuerdo de tus ojos
con ese brillo picaresco
y tu vestido de novia
en un armario viejo.